La caída en las ventas y la apertura de las importaciones impacta en la industria del calzado con una gran cantidad de despidos y el cierre de plantas.
En los últimos dos meses, Dass cerró la planta de Coronel Suárez y hubo despidos en Bicontinentar, Puma y Topper, en los últimos días. Un total de 546 trabajadores del sector perdieron su trabajo desde diciembre de 2024, en los últimos 70 días, según informa el medio BAE Negocios.
Empresas que hace cuatro años batían récords de producción en el país y proyectaban inversiones para expandir su capacidad productiva debieron no sólo suspenderlas, sino despedir personal. Algunas empresas argumentan que “en julio pasado, la Secretaría de Industria y Comercio eliminó el control aduanero del etiquetado del calzado para agilizar las importaciones y esto terminó generando una caída en las ventas que obligó al sector a reducir personal, eliminar turnos y cerrar plantas”.
En las últimas horas se conoció que Topper despidió a 23 trabajadores de su planta de Aguilares en la provincia de Tucumán. Ubicada a 85 kilómetros de la capital tucumana, sobre la ruta 38, pertenece a Topper desde 1972. Los trabajadores volvieron de sus vacaciones y se encontraron con la noticia de los despidos algo que se está haciendo costumbre en el sector.
No es la primera vez que Topper despide trabajadores en los últimos meses. Entre los meses de marzo y abril del 2024, Topper dejó sin trabajo a 120 operarios. No conforme, en el mes de julio paralizó la planta por unas semanas y el personal debió tomarse licencias adeudadas. En ese momento, desde Topper señalaron que se debió al “exceso de stock y falta de ventas”.
*Una crisis preocupante*
“Estamos con temor. Con el inicio del gobierno de Javier Milei, sabíamos que el plan económico iba a afectar a la industria. La crisis de hoy es preocupante”, expresó Jorge Fugaracho, delegado regional de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina al diario tucumano La Gaceta.
Hace menos de una semana, Puma despidió a 23 operarios en su planta de La Rioja, una de las únicas fábricas propias fuera de Alemania que tiene la compañía donde fabrica su calzado deportivo desde 1981. La caída de ventas y la apertura de las importaciones aceleró el ajuste en la empresa. Para tratar de frenar los nuevos despidos que ya tenían planificados y mantener el plantel de 867 trabajadores, la empresa Puma llegó a un acuerdo con la Unión de Trabajadores de la Industria de Calzado (UTICRA). “Hemos alcanzado un acuerdo que consiste en la reducción de la jornada laboral en una hora diaria, y de esta manera asegurar los puestos de trabajo de nuestros colaboradores”, señalaron a BAE Negocios desde la empresa Puma.
El listado de empresas fabricantes y ensambladoras de calzado deportivo que ajustaron sus planteles suma a Coopershoes de Las Flores y Atomik, entre otras. Pero tomando sólo los casos de Dass, Bicontinentar, Puma y Topper, un total de 546 trabajadores perdieron sus puestos de trabajo desde diciembre pasado. Todo indica que la crisis del sector se profundizará, por eso las empresas aunque en sus comunicados confían en un repunte en las ventas, en los hechos prefieren despedir, por si el futuro no mejora.
Fuente: BAE Negocios