Milei, las pymes y el casino

Facto: Desde que asumió la primera magistratura de la Nación en diciembre de 2023, Javier Milei no llevó adelante ninguna política para el impulso de las pymes.

Por eso, cuando el presidente publicó el famoso tuit donde promocionaba (o “difundía”, según su corrección) una criptomoneda, al sector productivo le llamó la atención que por primera vez hablara de “incentivar el crecimiento de la economía argentina, pequeñas empresas y emprendimientos argentinos”.

No se trataba de una política coordinada de créditos blandos, subsidios a la inversión o reducción de impuestos, sino de conseguir fondos mediante el crecimiento de una moneda digital para luego volcarlos -nunca especificó cómo- a las PYMES.

Duró poco la ilusión (si es que la había): el único posteo donde Milei escribió las palabras “pequeñas empresas” en su cuenta de X fue borrado a las pocas horas y comenzó el escándalo de público conocimiento. “Perfecto, no había fondos para las PYMES”, podría ser el meme (no coin).

El pasado lunes, en la accidentada entrevista con Joni Viale en la señal TN, el presidente explicó, o intentó explicar la propuesta: “Si vos vas al casino y perdés plata, ¿cuál es el reclamo?». Y también dijo: «Es como si jugás a la ruleta rusa y te sale la bala”.

Desde el inicio de la gestión del gobierno, cerraron 16 mil pymes, con una pérdida de puestos de trabajo estimadas en 220 mil. Según el INDEC, la industria manufacturera acumuló una baja de 9,4% en 2024 respecto de 2023. La fuerte caída de las ventas hace que muchas resistan endeudándose para pagar sueldos, luz, agua, gas y alquileres.

A esto, debemos agregar la apertura indiscriminada de las importaciones dejando en una posición de debilidad absoluta a la industria y en especial a las PYMES. No se ve por el momento una presión por parte de los sectores industriales ante esta realidad, como sí lo hizo por ejemplo “el campo” para cambiar el rumbo, o como mínimo para que haya un rumbo.

Nada novedoso: se trata de un cover del modelo de desindustrialización de los 90′, cuando la convertibilidad basada en endeudamiento externo y no en aumentar la producción y el ingreso genuino de divisas culminó con el estallido del 2001. El país quedó con un 50% de desocupación y un 60% de pobreza. ¿Estamos a tiempo de no cometer el mismo error?

Volviendo al presidente y tomando su metáfora, parecemos estar en un casino donde el croupier tira unos dados cargados, porque la suerte siempre va hacia los mismos. Lamentablemente, con la consistencia de las ideas que muestra Milei para lograr el apoyo y el financiamiento a la producción y el trabajo nacional, obliga a las PYMES a jugar una ruleta rusa donde están condenadas a que les toque la bala.

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