Enrique Carlos Alberto Mosconi, pionero en la organización de la exploración y explotación de petróleo en Argentina, fue el primer presidente de YPF y el impulsor de la construcción de la Refinería YFP La Plata, que en 2025 está cumpliendo su primer centenario.
Nacido en Buenos Aires el 1 de febrero de 1877, este militar, ingeniero y político argentino, general de división del Ejército y miembro de la UCR, dedicó grandes esfuerzos para incrementar la exploración y desarrollo de la extracción de petróleo, así como también la protección de los recursos naturales de nuestro país.
La construcción de la Refinería se inició el 14 de enero de 1925, y la inauguración oficial fue el 23 de diciembre de ese año. Al acto concurrieron el propio Mosconi, el presidente de la Nación, Marcelo Torcuato de Alvear, y el gobernador bonaerense, José Luis Cantilo.
Quince años después de inaugurada la Destilería, la realidad exhibía evidentes señales positivas: de 2.000 toneladas de crudo procesadas por día en 1925 se pasó a 5.000, y de solo cuatro productos que se elaboraban al comienzo (nafta, kerosene, aero-nafta y fuel oil) se llegó a 170, incluyendo disolventes, lubricantes líquidos, parafinas y asfaltos, entre otros.
Mosconi ya no estaba al frente: leal a sus ideas radicales, no quiso colaborar en la “década infame” cuando los militares del momento se lo pidieron.
En 1938, Mosconi fue galardonado con una medalla de oro por la Academia de Ciencias y Arte de Río de Janeiro en reconocimiento a su labor.
Murió en Buenos Aires, dos años después, el 4 de junio de 1940. Su legado para el desarrollo nacional es incalculable.
“Podremos asegurar que el petróleo será para nuestro pueblo una fuente de progreso moral y material; tendremos la certidumbre de que nuestra política interna no sufrirá los contactos del oro infamante que conduce a la traición y que nuestras relaciones exteriores no serán nunca influenciadas por las ‘representaciones amistosas’ de las cancillerías extranjeras que respalden exigencias inauditas llamadas ‘derechos adquiridos’ de sus organizaciones petrolíferas, y nuestra Nación podrá gozar, en serena soberanía del usufructo de la riqueza petrolífera…” – Enrique Mosconi.