Luego de haberse reunido durante dos horas con representantes de la Unión Industrial Argentina (UIA), y donde el principal reclamo de los industriales fue la alta presión impositiva y la imposibilidad de competir frente a los productos importados, con un dólar que se sigue atrasando, el ministro de Economía, Luis Caputo, aclaró en las redes sociales que “la cancha no está desnivelada”. Caputo lo hizo en respuesta a una nota publicada en el diario Clarín.
“La cancha no está desnivelada. Se pagan impuestos altos, tanto para producir como para importar. Hay que bajar ambos y competir, para que la gente se beneficie con bienes de mejor calidad a mejor precio», afirmó el titular de la cartera económica, en su cuenta personal de X, con la fotografía del periódico en papel.
Falso. Dije que la cancha NO está desnivelada. Se pagan impuestos altos, tanto para producir como para importar. Hay que bajar ambos y competir, para que la gente se beneficie con bienes de mejor calidad a mejor precio. pic.twitter.com/t2s51a7ucG
— totocaputo (@LuisCaputoAR) February 12, 2025
El Ministro dejó así en claro su posición, tras reiterados reclamos de los industriales justamente sobre la necesidad de “nivelar la cancha”. Según el presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, “la industria no quiere protección ni condiciones especiales, sino igualdad de oportunidades para competir frente a un mundo convulsionado en materia comercial”.
Para los empresarios manufactureros, las condiciones para importar hoy son muy favorables, a partir de un dólar bajo, el fin del impuesto PAIS, la baja de algunos aranceles, la mayor franquicia para importar vía courier y la posibilidad de ingresar productos del exterior ya sin restricciones (como fueron las SIRA). Consideran que el nivel de productos importados aún no es muy elevado a raíz de la todavía débil demanda, pero plantean preocupación por lo que pueda suceder este año, con el crecimiento económico.
El argumento del Gobierno para remarcar que la cancha hoy no está desnivelada radica en que si bien redujeron algunos aranceles, no fue una situación generalizada y todavía los aranceles argentinos son de los más altos del mundo.